Pampaneira, Uno De Los Pueblos Más Bonitos Del Mundo del Hotel Don Juan en Granada. Web Oficial.

 

Pampaneira, uno de los pueblos más bonitos del mundo

Hay lugares que no necesitan filtros. Pampaneira es uno de ellos.

Hay lugares que no necesitan filtros. Pampaneira es uno de ellos. A poco más de una hora de Granada, este pequeño pueblo blanco colgado en la ladera sur de Sierra Nevada parece suspendido entre montañas, agua y silencio. Y lo mejor es que puedes descubrirlo fácilmente en una excursión de un día desde el centro histórico.


Si te alojas en Granada y quieres completar tu viaje con naturaleza, arquitectura tradicional y gastronomía auténtica, Pampaneira es una escapada perfecta. Desde el Hotel Don Juan, situado a pocos minutos a pie de la Catedral y el casco antiguo, tienes el punto de partida ideal para adentrarte en la Alpujarra y regresar al final del día con la sensación de haber vivido algo especial.


Dónde está Pampaneira y cómo llegar desde Granada


Pampaneira se encuentra a unos 65–70 kilómetros de Granada, en el corazón del Barranco del Poqueira, junto a Bubión y Capileira. Está a más de 1.000 metros de altitud y forma parte del Parque Nacional y Natural de Sierra Nevada.


En coche


Desde Granada debes coger la A-44 (dirección Motril) y salir por la A-348 hacia Lanjarón, continuando después por la A-4132. El trayecto dura aproximadamente 1 hora y 15 minutos. Es una carretera de montaña con curvas suaves y vistas espectaculares, especialmente en el último tramo.


En autobús


La compañía Alsa conecta Granada con Pampaneira con varios servicios diarios desde la Estación de Autobuses. El viaje ronda las 2 horas.


Por qué Pampaneira está considerado uno de los pueblos más bonitos


Pampaneira forma parte del Conjunto Histórico-Artístico del Barranco del Poqueira desde 1982. Sus casas blancas escalonadas, los terraos planos de launa, las chimeneas con sombrerillo y los tinaos —esos pasajes cubiertos que conectan viviendas y calles— configuran una arquitectura heredada del pasado andalusí y bereber.


El nombre Pampaneira procede del latín pampinus (pámpano), en referencia a la frondosidad de sus tierras. Durante la época nazarí fue un importante enclave agrícola y comercial, especialmente vinculado a la producción de seda. Tras la Rebelión de las Alpujarras (1568-1571) y la expulsión de los moriscos, el territorio fue repoblado por familias procedentes de León y Galicia.


Hoy viven aquí poco más de 300 habitantes, pero su identidad permanece intacta: calles con acequias que recogen el agua del deshielo, lavaderos tradicionales, fuentes con leyendas y talleres artesanales donde las jarapas de colores cuelgan sobre fachadas encaladas.


Qué ver en Pampaneira


Plaza de la Libertad y la Iglesia de la Santa Cruz


La Plaza de la Libertad es el corazón del pueblo. Aquí se levanta la Iglesia de la Santa Cruz, construida entre 1726 y 1730 sobre el solar de una antigua mezquita. Su artesonado mudéjar y su retablo principal barroco la convierten en uno de los templos más singulares de la comarca.


En esta plaza también encontrarás terrazas y tiendas de artesanía, perfectas para una pausa tranquila antes de continuar el recorrido.


Las fuentes y el agua como protagonista


El agua define Pampaneira. Procede del deshielo de Sierra Nevada y discurre por acequias urbanas que atraviesan calles como la famosa Calle Verónica.


Entre las fuentes más conocidas está la Fuente de San Antonio, también llamada Chumpaneira. Según la tradición, quien bebe de ella con intención de casarse encuentra pareja. Más allá de la leyenda, es una de las estampas más fotografiadas del pueblo.


La Fuente del Cerrillo y su lavadero contiguo recuerdan el papel social que tuvieron estos espacios, especialmente para las mujeres que acudían a lavar y compartir conversación.


Calle del Silencio y talleres artesanales


Pasear sin rumbo es la mejor forma de descubrir Pampaneira. En la Calle del Silencio, en la Calle Real o en pequeños tinaos señalizados por la Ruta Inmersiva de los Tinaos, el visitante se adentra en una arquitectura adaptada a la montaña y al clima.


Las jarapas tejidas en telares tradicionales, los embutidos, los quesos y los chocolates artesanales forman parte del paisaje comercial del pueblo.


Abuela Ili y el chocolate artesano


En plena plaza encontrarás la fábrica de chocolate artesanal Abuela Ili. Desde finales de los años noventa elaboran tabletas con más de cincuenta variedades, utilizando en muchos casos productos de la zona como almendras o higos. Es una parada casi obligatoria.


Castillejo de Poqueira


Entre Pampaneira y Pitres se alzan los restos del Castillejo de Poqueira, antigua fortaleza islámica que desempeñó un papel defensivo durante la rebelión morisca. Desde allí se obtienen vistas panorámicas del Barranco del Poqueira y de los picos Mulhacén y Veleta.


Naturaleza y senderismo en el Barranco del Poqueira


Pampaneira está dentro del Parque Nacional de Sierra Nevada, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Es un entorno ideal para quienes buscan senderismo y aire puro.


La ruta más popular es el Sendero de los Pueblos del Poqueira, un itinerario de casi 10 kilómetros que conecta Pampaneira, Bubión y Capileira. Permite contemplar bancales sostenidos por balates de piedra seca —técnica reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO— y disfrutar de un ecosistema de media y alta montaña.


En verano, el río Poqueira ofrece pozas naturales y, para los más experimentados, opciones de barranquismo en tramos técnicos.


Gastronomía alpujarreña: qué comer en Pampaneira


Visitar Pampaneira también es una experiencia gastronómica. El plato alpujarreño es el más emblemático: patatas a lo pobre, huevo frito, chorizo, morcilla, jamón y lomo de orza. Contundente, tradicional y perfecto tras una ruta.


Las migas alpujarreñas, el puchero de hinojos, el choto al ajillo o los dulces de herencia árabe como los soplillos forman parte del recetario local.


Entre los restaurantes recomendados destacan:



    • Casa de la Abuela, por su cocina casera y raciones generosas.

  • Bodega Asador El Lagar, en la Calle del Silencio, especializado en carnes a la brasa.

  • Restaurante Pizzería El Castaño, en la parte alta del pueblo, con vistas al Parque Nacional.


Mejor época para visitar Pampaneira


Cada estación ofrece un matiz distinto. En otoño, los tonos ocres y el aroma a castañas convierten el entorno en un refugio ideal tras el calor de Granada. En primavera, el deshielo alimenta acequias y fuentes. En verano, la altitud suaviza las temperaturas. Y en invierno, la cercanía a las cumbres nevadas crea un contraste espectacular.


Eventos como la Feria de Artesanía y Agricultura Ecológica en octubre o el Festival Sulayr aportan un componente cultural interesante.


Dónde alojarse para visitar Pampaneira


Aunque Pampaneira dispone de alojamientos rurales, muchos viajeros prefieren dormir en Granada y organizar la excursión en una jornada.


El Hotel Don Juan, situado en pleno centro y a escasos minutos a pie de la Catedral, es una base estratégica perfecta. Su excelente relación calidad-precio, recepción 24 horas y parking concertado cercano facilitan organizar la salida hacia la Alpujarra sin complicaciones. Además, al regresar, podrás disfrutar del ambiente urbano, la gastronomía granadina y la oferta cultural de la ciudad.


Combinar Granada y Pampaneira en el mismo viaje te permite vivir dos paisajes complementarios: la monumentalidad urbana y la esencia rural de la montaña.


Una excursión que completa tu viaje a Granada


Pampaneira no es solo uno de los pueblos más bonitos de la Alpujarra. Es una forma distinta de entender la provincia de Granada: agua que corre por las calles, arquitectura que dialoga con la montaña y tradiciones que siguen vivas.


Desde el centro de Granada, en poco más de una hora, puedes estar caminando bajo un tinao, bebiendo en la Fuente de San Antonio o contemplando el Barranco del Poqueira desde un mirador.


Si estás planificando tu estancia, reserva en el Hotel Don Juan y deja un día para descubrir Pampaneira. Porque hay viajes que se recuerdan por los monumentos… Y otros por la sensación de haber encontrado un lugar que no esperabas. Pampaneira suele ser de los segundos.




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